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Con un gran curanto al hoyo preparado por la familia y amigos de Jorge Bahamonde, carpintero de la Asociación de Carpinteros Patrimoniales, la comunidad de  San Juan mostró el oficio de la carpintería de ribera y su gran generosidad.

En esta visita que realizamos luego de visitar Palqui, el 31 de enero en el marco del 1er Encuentro de Carpinteros de América Latina, nuestros invitados pudieron ver los dos astilleros de la localidad en plena faena. Allí, el más joven de los carpinteros, Daniel Mansilla explicó en qué consistía el trabajo que estaban realizando y contestó a cada una y todas las inquietudes de los visitantes. Al lado, trabajaba incansable José Ojeda, otro de los grandes carpinteros de ribera con más de 40 años en el oficio.

 

 

 

 

 

Mientras los asistentes visitaban las faenas, la comunidad preparó el curanto al hoyo, comida típica de Chiloé preparada con productos del mar -que la comunidad «mariscó» (sacó de las orillas del mar) el día antes. Esta preparación lleva también chancho ahumado, longanizas y pollo, además de milcaos y chapaleles (alimentos hecho en base a papas nativas). Este curanto fue preparado en la forma tradicional chilota, al hoyo. Una cocción en es suelo, sobre piedras calientes y cubierta con nalcas.

 

 

 

 

Los asistentes a esta jornada también visitaron la iglesia de San Juan, una de las 16 iglesias Patrimonio de las Humanidad de Unesco.