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Para los trabajos de Maullín, José Catalán fue contactado por la gente a cargo del Programa Quiero Mi Barrio, del Serviu en la zona. Ellos le solicitaron a Catalán impartiera talleres de carpintería a la comunidad. A partir de allí, y luego de una visita en terreno a la Iglesia Nuestra Señora del Rosario y  sus alrededores, se enteró de que el inmueble no estaba incluida en el polígono de trabajo del Quiero Mi Barrio.  

En  esos momentos  se encontraban en obras en la iglesia carpinteros de la comunidad, contratados por el cura párroco Mirson Cayupel.

Junto al equipo del Quiero mi Barrio, Catalán  realizó un diagnóstico muy general de su estado, constatando que las obras en curso no eran las que tenían que realizarse y que al contrario, aumentaban el riesgo de desestabilización del inmueble. Por ello, y tras una conversación con el padre, se comprometió la ayuda urgente de la Asociación.

Así en agosto del 2017 un grupo de 12 carpinteros de la Asociación, la arquitecta de la misma y profesionales locales y venidos de Santiago acudieron para hacer un levantamiento crítico de la infraestructura y se realizó una estabilización momentánea de la torre de la iglesia. Para ello se instalaron vigas de coigue de hasta.  4.50 mts de largo, llamadas alza primas.

Por lo pronto las obras continuarán en Maullín. Lo que viene son obras de emergencia: sellado del envolvente de la iglesia y un alzaprimado lateral  para estabilizar la estructura norte de la iglesia.

A esta obra, también como en Agoní, acudió el restaurador de imágenes, Alfonso Valdebenito del Taller Toesca.

Es muy importante destacar que tal como en otras obras en las que la Asociación ha actuado sin mediar pago a cambio, la comunidad ha colaborado de manera fundamental. En este caso alojó y alimentó a todos los que trabajaron el fin de semana en esta minga.